Fotografía

La historia de Miguel: Fotografía de embarazo y recién nacido

Imagen de los pies del bebé arropados entre la manta

Llevábamos semanas planeando la sesión de fotos.
Ana tuvo muy claro, desde el principio del embarazo, que no quería perder la oportunidad de plasmar en fotos ese momento de su vida. Esperando a su primer hijo, Miguel.

A principios de septiembre Ana llegó a la semana 35 de embarazo y pensamos que no debíamos esperar más, por si a Miguel le apetecía llegar antes.

Imagen de una embarazada abrazando su barriga vestida de blanco y en un entorno cálido lleno de juncos y cañas

La espera.

Conseguimos hacer un reportaje muy completo. Trabajamos en dos localizaciones, en casa y en exteriores. Cada localización impregna las fotos con una esencia diferente. También evoca diferentes estados de ánimo que se ven reflejados en las expresiones y los gestos.

Esto hace que la sesión sea más variada y original. Hay más posibilidades de probar diferentes luces, poses, de estirar el tiempo y de disfrutar.

Ana estaba deslumbrante. La verdad es que no necesitaba mucho más para lucir su cuerpo precioso pero la luz del atardecer quiso abrazarla, arroparla para hacerla brillar más.

Embarazada luce su contorno vestida de blanco y bajo una luz espectacular a sus espaldas

Es muy bonito que otros miembros de la familia participen en la sesión de fotos por eso Miguel, el padre de la criatura, estuvo siempre cerca. Él es parte muy importante en esta etapa y este momento también tenía que ser compartido.

He tenido la suerte de trabajar en más de una ocasión con ellos y he sido testigo del buen equipo que hacen. Congenian muy bien delante de la cámara, se compenetran y se entienden con tan sólo mirarse.

Dentro del agua una la pareja de futuros padres se abrazaAna y Miguel abrazados esperando la llegada de su primer hijoLa llegada.

En mi opinión, una sesión de fotos de embarazo concluye con el reportaje de vuestro bebé. La foto se completa así. Se cierra el círculo.

Ana y Miguel sabían lo que querían y me pidieron fotografiar a su hijo recién nacido. Ya lo teníamos todo organizado antes del nacimiento. Yo estaba informada de la fecha prevista de parto e íbamos hablando cada varios días. Un día después de nacer Miguel ya tenía un mensaje en el móvil con su carita avisándome de que había llegado al mundo.

Durante los 15 primeros días, más o menos, los bebés aún tienen una forma muy redondita, no han mudado la piel y a penas se mueven. Es una etapa muy especial pero pasa muy rápido. Los bebés cambian, y lo hacen a ritmos acelerados así que siempre es una buena idea tener fotos de sus primeros días de vida.

Imagen de un bebé recién nacido rodeado por las manos de su padrea

Natural Newborn

La luz natural y la comodidad de vuestra casa convierten un reportaje de fotos en un recuerdo entrañable. Sin duda esta es una de las razones por las que he elegido trabajar fuera de un estudio, sobre todo en la fotografía de recién nacido.

No trato sólo de buscar la foto perfecta del bebé. Para mí es importante impregnar el reportaje de alma.

Cuidar demasiado la estética en este tipo de fotografía le resta espontaneidad y prefiero conseguir un resultado más imperfecto pero más real. Conseguir reflejar vuestro entorno y personalidad tratando de mostrar a vuestro bebé tal y como es.

Abrazos de sus padres a un bebé recién nacido que duerme sobre el pecho de su padre Detalle de la boca y nariz de un bebé recién nacido mientras duerme Recién nacido durmiendo y en forma recogida duerme plácidamente reposando sobre el pecho de su padre que lo observa con ternura

Mi amiga Ana me dijo que no se puede saber cuándo un bebé siente por primera vez a su madre, con todo lo precioso que esto conlleva, pero sí que podemos saber, recordar y a veces, hasta fotografiar, la primera vez que su corazón late junto al de su padre.

primera imagen de todos los miembros de una familia posando delante de una pared blanca y con el bebé recién nacido en brazos de la madreQueridos Ana y Miguel, creo que juntos hemos conseguido crear un recuerdo hermoso, para vosotros y también para vuestro hijo.

Dentro de unos años quizás podáis decirle: ‘así eras con 10 días de vida’.

Algo que puede parecer tan insignificante acaba siendo una gran responsabilidad y para mí, representa mucho que hayáis querido compartirlo conmigo.

Gracias.

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