Sesión de embarazo. Delicadeza y sencillez.

Respira profundamente.
Relájate. No pienses aún en fotos, ni en poses.
Olvidémonos, por ahora, de la cámara.
Encontremos un momento de tranquilidad.
Conecta con tu interior.
Tómate unos instantes para ti.

Así comienzo, normalmente, una sesión de embarazo.

Ana embarazada luce tranquila y relajada su embarazo apoyada sobre una pared blanca y vestida de blanco

Es posible que la sesión de embarazo sea el reportaje menos espontáneo de todos los que realizo. Quizás porque lleva un trabajo más cuidado a nivel estético, de composición, de iluminación o de vestuario.

Sin embargo, en mi búsqueda de la naturalidad, trato siempre de encontrar momentos espontáneos. Romper el hielo inicial y mantener, durante toda la sesión, una cierta complicidad con la persona fotografiada me ayuda a encontrar gestos más sinceros y expresiones relajadas.

Imagen de perfil de una embarazada en ropa interior con una rebeca sobre los hombros cayendo sutilmente

 

Buscar la belleza en la sencillez.

Jugar con las sombras, los contrastes, contraluces y texturas. Esto hace más divertido el trabajo. No siempre es necesario mostrar demasiado vuestro cuerpo. A veces menos es más; una brizna de luz en un contorno casi en sombra puede conseguir un resultado muy atractivo.

Siempre trabajo con luz natural, también en las sesiones de embarazo. Además, intento que tanto atrezzo como localizaciones sean muy sencillos, sin muchas más pretensiones que la de encontrar una luz perfecta en el momento preciso.

Imagen de una embarazada abrazando su barriba vestida de blanco y en un entorno cálido lleno de juncos y cañas

Sentirse cómodas frente a la cámara

La intención es destacar el contorno de vuestro cuerpo, las formas, el volumen de cada embarazada y hacerlo de una manera favorecedora. Por eso me parece importante que cada una de vosotras tengáis vuestro tiempo de calma y consigáis estar a gusto durante toda la sesión de fotos.

Es posible que estéis pensado en haceros las fotos de vuestro embarazo y que incluso no estéis seguras de hacerlo, por pudor, porque no os apetece mostrar demasiado o porque no os sentís seguras de cómo vais a responder frente a la cámara.

Cada una de las mujeres que han confiado en mí para este trabajo no eran modelos y sus fotos tampoco están hechas en un estudio y aunque trato siempre de dejar mi marca personal, las sesiones se construyen en base a vuestros gustos y a vuestras propuestas. Esto también me permite a mí encontrar la inspiración y a la vez impregna de vuestra propia personalidad el trabajo.

Imagen de una mujer embarazada sentada sobre el suelo y mostrando su barriga Dentro del agua una la pareja de futuros padres se abraza

El regalo perfecto

No voy a terminar esta entrada sin recordar que, por supuesto, podéis regalar sesiones de fotos. ¡Qué regalo tan original, una sesión de fotos de embarazo! ¿Os hacéis a la idea del valor que tiene un regalo así? Pensad en qué objeto que podáis regalar perdurará más que este. Nunca lo van a olvidar.

Cada día me siento más cómoda haciendo estas sesiones. Me gustaría conocer vuestra historia para poder contarla juntas.